Habilidades TICs


Introducción.

En varias ocasiones me he encontrado frente a docentes de secundaria con la intención de explicar diferentes tecnologías emergentes. Esto con el único propósito de establecer con ejemplos las ventajas y desventajas de la herramienta tecnológica.

Al ir explicando las características de la herramienta, algo mágico sucede. La pasión y el júbilo de los presentes es tan evidente que es difícil no sentirse emocionado.

Sin embargo, terminada la charla existe un apagón del entusiasmo, nadie te escribe pidiendo más información, y tus compañeros siguen trabajando igual y no aprovechan las ventajas presentadas en la herramienta.

Lo anterior me permitió planear la siguiente pregunta: ¿por qué los docentes muestran gran entusiasmo cuando se les presenta una tecnología emergente y después son apáticos? ¿Por qué si conocen las ventajas de estas tecnologías terminan ignorándolas?


La apatía.

Pues bien, las tecnologías emergentes inicialmente son innovaciones que con el tiempo pueden crear nuevas industrias o modificar las que ya existe y si, algunas de ellas lamentablemente fueron desapareciendo por causa de estas innovaciones.

Estas tecnologías emergentes cambia el esquema tradicional de diseñar algo para que cumpla una función, por la idea de diseñar algo para que cumpla varias funciones y que además esté conectado con todo. Tal es el caso del antiguo y tradicional reloj de mano de la época de los noventa. Este era un aparato muy útil que solo cumplía una función, dar la hora. Si comparamos este aparato con los teléfonos móvil del 2017, se entiende casi de inmediato la diferencia de estas dos generaciones.

Y es que las tecnologías emergentes buscan conectar lo que no está conectado, agregándole con esta acción más funciones. Tal es el caso de la neurociencia, la cual es una tecnología emergente que busca comprender al cerebro humano con la finalidad de conectar sus aportes al marketing, la educación entre otras cosas.

También los sistemas de gestión de aprendizaje. Estas tecnologías emergentes buscan conectar las diferentes áreas que existen en una institución educativa, de tal manera que conecta el aula, la administración y los hogares en un solo sistema, permitiendo la interacción entre estas áreas y conectándolas con una diversidad de aplicaciones que permite el internet.

Con la necesidad de conectividad, han surgido otras tecnologías emergentes como las innovaciones basadas en nanotecnología que darán respuesta a gran número de los problemas y necesidades de la sociedad moderna.

Siendo la conectividad una necesidad moderna, los docentes, como cualquier ser humano, tienen la necesidad individual de estar conectados con otras personas, esto por una condición innata del ser humano. Por eso vemos la necesidad de estar conectados a las redes sociales, pero desaparece la necesidad de conectar el entorno que rodea el aula.

Pueden existir muchas razones que explique esta apatía de los docentes a las tecnologías emergentes, inicialmente se me ocurre miedo, pero profundizando en el problema, surgen más variables.

La mayoría de docentes fueron formados en la década de los noventas y principios del dos mil, cuando la conectividad iniciaba. Solo para dar un ejemplo el sistema operativo Android fue lanzado por primera vez en el 2008, para esta época la mayoría de docentes ya habíamos salido de las aulas universitarias y los teléfonos móviles, en Costa Rica, apenas comenzaban a conectarnos.

Pero realmente es necesaria la conectividad de las aulas, pues desde el año anterior, como parte de un proyecto, comencé a conectar el aula con el entorno. Para mencionar un pequeño ejemplo, en una de los temas de Ciencias me aventuré a conectar un tema de clase, con los estudiantes, padres de familia y un experto, todo desde la plataforma WhatsApp, la cual mucha gente conoce.

Los estudiantes realizaban preguntas a sus padres, tíos y conocidos, esto con la finalidad de resolver un problema planteado. Las ideas aportadas fueron tan interesantes que los estudiantes valoraron lo que sabían sus familiares y hubo un aprendizaje colectivo real, entre otras cosas.

Al diseñar más clases conectadas, he logrado comprobar que la conectividad es sumamente necesaria para los chicos de secundaria. Sobre todo porque ellos nacieron en la época de la conectividad, no seguir esta línea es limitarlos. Solo para mencionar un ejemplo, hemos visto en Costa Rica, como las tecnologías emergentes se incorporan poco a poco en las ofertas universitarias, pues es una alternativa no solo para evitar la saturación de las carreras tradicionales, sino que también permite que los jóvenes costarricenses innoven en áreas poco exploradas.

Tomando en cuenta lo anterior, las tecnologías emergentes son una excelente opción para los jóvenes. Sin embargo, desde las aulas colegiales, se sigue observando el mismo comportamiento: jóvenes que compiten por un campo en las carreras tradicionales.

Es muy común que los estudiantes les pregunten a los docentes sobre las diferentes carreras universitarias, y solemos hablar de las carreras tradicionales, medicina, farmacia, ingenierías entre otras. Pero de las carreras con tecnología emergentes, como la microelectrónica, al no conocerlas no podemos orientar a los jóvenes correctamente. Sin duda nuestras limitaciones los perjudican a ellos.


Conclusión.

En estos días estar conectados, es una obligación. Las tecnologías emergentes apuntan hacia esa línea. Estas tecnologías emergentes conectadas han transformado la industria, los hospitales, los bancos, el aula. En la docencia costarricense seguir ignorando estas tecnologías es limitar a nuestros estudiantes los cuales tienen derecho a tener herramientas para desenvolverse en esta época.

Por el contrario, las nuevas tecnologías emergentes como la neurociencias, la robótica, la nanotecnología y los sistemas de aprendizajes virtuales entre otros, puede aportar al aula tradicional más funciones permitiéndoles a los jóvenes resolver problemas comunales y globales, al mismo tiempo que aprenden sobre estas nuevas tecnologías. Tener esto en el aula es posible y va más allá de las simples ideas que aparecen en el libro que utilizamos en clase.

Bibliografía

Boude Figueredo, O. R. (2013). Tecnologías emergentes en la educación: una experiencia de formación de docentes que fomenta el. Educación y sociedad, 553-567.

Hernández Ortega, J., Pennesi Fruscio, M., & Sobrino López, D. (2012). Tendencias emergentes. Barcelona, España: Buenaletra.

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