Cuento: La Ladrona de París


¿Alguna vez se han preguntado cómo es la vida en una calle típica de Paris?, seguramente se imaginaran a personas con grandes lujos, calles resplandecientes llenas de adornos y lámparas llamativas que invitan a tomar un café en un restaurante con finos platillos para degustar en una velada o en las tardes tranquilas que son acompañadas con una música de jazz que, se acurruca en el alma de las personas para calentarlas con el gozo de un ambiente acogedor, en la emblemática torre Eiffel que se alza con orgullo en todo lo alto de parís, o en sus obras de arte hechas por artistas de renombre que se exhiben en reconocidos museos de la zona, en sus bellos parques con los que a más de uno les gustaría pasar la tarde con su pareja disfrutando de los hermosos paisajes, un sinfín de lugares en los que uno podría pensar, sin dudas un lugar mágico que habla por sí solo.

Aunque, ¿saben? no todo siempre ha sido así para todos aquellos que residen en los suburbios d esta hermosa capital, dentro de ellos en el lugar más recóndito de esta, yace una mujer de ropa harapienta que con los años aprendió a valerse por sí misma, sin nadie a su lado siendo excluida por la sociedad adopto a un simple y roto sombrero de copa color café con un moño rojo como su mejor amigo dibujándole dos “ojos” verticales grandes y ovalados con una sonrisa y apodándolo Land lo cuido como su más grande y fiel acompañante en el mundo, ya hacía tiempo que le brindaba compañía en sus noches de solead desde su infancia hace 16 años, , sin saber que este junto con un reloj roto en forma de corazón, eran los últimos regalos que sus padres le habían heredado antes de tornarse en un accidente del que, ella nunca supo, dejándose inundar por su imaginación creyó que simplemente habían salido por comida a un lugar muy lejano como otro país, que habían corrido con la suerte de escapar en un barco, un tren, o una camioneta, perdida en sus pensamientos, se imaginaba un enorme banquete que gozaría junto con sus padres, sin saber que estos, en un descuido fueron atropellados juntos por una camioneta que transportaba verduras y carne fresca a un restaurante cercano, sin duda una muerte irónica y cruel de la vida al darles un final tan bestial, ella vago por las calles de parís hasta que, un día, con la nada despreciable edad de 15 años, detrás de una tienda de ropa, encontró una caja llena de trajes y enaguas quedándole la mayoría, opto por un traje que hacia juego con su amigo, un saco café a juego con una camisa blanca y una enagua del mismo color, encontró también zapatos y mocasines, pero estos le incomodaban demasiado así que decidió dejar su atuendo de esa manera, retirándose al grito de: -Vendedor; EH!!! LADRONA!!!

La desvergonzada chica corrió y corrió hasta que no se le viera más, el traje le ayudo a camuflarse entre la multitud pasando como si fuese uno de ellos, una chica normal, cualquiera, por fin podía salir de los callejones sin que le dijeran “–eh, tú, quítate del camino estorbo”, “-quítate maldita mocosa, consigue un trabajo” o “-¿no vez que soy un hombre ocupado?, maldita sea por eso odio a los niños” todo en si era perfecto, de no ser por un pequeño detalle, su sombrero, su sombrero estaba roto y se veía extraño que alguien de ese porte llevara algo como eso en la cabeza, así que simplemente decía esto si alguien le preguntaba o se le quedaba mirando de manera incomoda:

-???: “¡Oh! Disculpe jejeje, v-voy a repararlo” o

-???: “¡P-perdone! Y-ya sabe cómo son los niños jejeje”

Vivió cerca de 9 años diciendo lo mismo, a pesar de que se vistiera de manera elegante y vivía en callejones, cuidaba muy bien de ese traje ya que, era lo único que hacía que la sociedad estuviera contenta con ella, era lo único que hacía que nadie más le insultara, empujara y apartara, al parecer vestir como ellos, elegante y fina, era lo que le ayudaba a socializar un poco mejor, lo que le ayudaba, a sentirse por fin adaptada a un ambiente social de clase alta, aunque, a pesar de verse como ellos, al no tener los recursos suficientes lo más conveniente para ella era robar comida, alimento y agua para saciar su apetito que no era mucho, apenas bastaba unas cuantas manzanas para llenarla y un poco de agua, un pedazo de pan para que siguiera con el día a día bastaba para que ella pudiera mantenerse en pie, pues a la larga su cuerpo se fue acostumbrando a este ambiente tan extremo en cuanto a supervivencia se refiere, si, así es la vida para nuestra querida amiga en los suburbios, aunque, no todo siempre es así, existen personas que nacieron con grandes dotes y habilidades como la actuación, el canto, el baile, o el mero hecho de poder tocar un instrumento a la perfección, sí, hay personas de todo tipo en este mundo, pero hoy, a parte de nuestra aventurera amiga de los suburbios, nos centraremos de momento en cierta artista de renombre, una artista tal, que sus pinturas están siendo exhibidas en museos de todo el mundo y siendo valuadas por millones, sus obras son aclamadas incluso por los críticos más estrictos que no perdonan una sola pincelada fuera de lugar, ella solo hace trabajos perfectos, el error no es una palabra que exista en su vocabulario, ¿quién puede llegar a ser así de perfecta? en cuanto a nivel artístico se refiere, se estarán preguntando, bueno mis amigos, eso es algo que se responderá de inmediato.

-???: Buenos días noble caballero, veo que tiene muchos folletos, ¿puedo tomar uno? -Vendedor: ¡Claro señorita! ¡Con mucho gusto! -???: Veo que la tan afamada artista Palette vendrá hoy para conmemorar el que abrió su primer museo de arte en esta ciudad, según lo que menciona aquí. -Vendedor: Así es, la misma señorita Palette en persona viene a deleitarnos con su presencia esta misma tarde en el museo tré bian en el folleto te dice cómo llegar.

-???: ¡Gracias!, ¡que tenga un lindo día! –(pensamientos: vaya, así que la tal Palette regresa de su gira por el mundo, sus obras se ven valuadas por millones, una sola de ellas me serviría para salir de esta pobreza y por fin poder comer algo más que solo pan y agua, tal vez un vino tinto, un pavo al horno servido con una guarnición de papas…).

Nuestra querida chica se perdía en sus pensamientos, sin poner atención al camino choco con una señora que hablaba por su celular cayendo al suelo. -???: ¡Lo siento! (decía sobándose la cabeza) -Señora del teléfono: ¿Uh? No te preocupes –volvía a hablar por su celular- ¿cómo que no pudiste conseguir la limosina? ¿Sabes qué? Olvídalo, el evento ya está por empezar y ya casi estoy cerca de ese museo, me hospedare en un hotel cercano, nos vemos.

-???: (pensamiento: ¿De que tanto hablara esta señora?, ¿será rica de verdad?, ¿Oh simplemente estará bromeando por teléfono con algún amigo suyo?)

-Señora del teléfono: Ummm disculpa,

-???: ¿Uh? ¿Quién yo?

-Señora del teléfono: ¿Acaso hay alguna chica más con un traje café por aquí?

-???: (miraba a su traje sacudiendo un poco a Land mientras se lo vuelve a colocar) n-no.

-Señora del teléfono: ¿De casualidad, conoces algún Hotel donde pueda hospedarme por aquí?

-???: ¿Uh? ¡Claro!, conozco varios uno es el hotel Lemiere que está a tres calles de aquí, ¡es uno muy lujoso!

Contestaba con entusiasmo nuestra ladronzuela.

-Señora del teléfono: no digas más con ese me tendrá que bastar, bueno, que tengas una linda tarde, adiós.

-???: ¡Adiós! (pensamiento: ¿por qué siento que esa señora se me hace familiar? En fin de cuentas, creo que son cosas mías, ahora ¿cómo le hare para conseguir una de sus tan afamadas pinturas?)

Pensó y pensó hasta que el gran evento llego, multitud de personas se reunieron en un solo lugar para conmemorar el aniversario del primer museo de la artista de renombre, y ella por fin pensó en algo

-Reportera: ¡Así es damas y caballeros! Aquí llega la gran artista Palette, se rumorea que se hospedo en un hotel cercano cuyo nombre me informan que es el hotel Lemiere sin dudas un hotel digno de tener la honrosa presencia de ésta gran prodigio del arte, todos estamos reunidos a las puertas de este museo esperando a que de unas palabras antes de poder entrar y ver su nueva obra, ¡hecha especialmente para este día!

Todos celebraban, alababan y gritaban el nombre de esta prodigio de la pintura, todos, excepto una sola persona, esta después de esperar tanto y tanto, se escabullo entre la multitud, Palette era tan querida que incluso los guardias no podían evitar dejar su puesto para ver a la hermosa artista

-Policía 1: Hey ¿Ya escuchaste para quien cuidamos este museo?

-Policía 2: ¡Así es! Aun no puedo creer que la hermosísima y talentosa Palette venga nuevamente a Paris

-Policía 1: Bueno, ¡hoy se conmemora el décimo tercer aniversario de este museo! No es de extrañarse, ¿por qué no vamos a verla? ¿Quién se atrevería a robar a plena luz del día y con tanta gente al rededor?

-Policía 2: Tienes razón, ¡vamos! Quiero pedirle un autógrafo

-Policía 1: ¡Yo ya tengo mu bolígrafo listo desde que empecé mi turno!

Aprovechando la charla y las distracciones nuestra ladrona se escabullo por detrás de ellos accediendo con total libertad al museo

-???: ¡Bien! Ya estoy dentro, ahora veamos, ¿cuál de todas estas me llevare?, ¿cuál se ve más valiosa?

Miro y miro en los alrededores hasta que se topó con una que le llamo la atención

-???: “recuerdos de una tarde de verano”

La pintura tenía como protagonistas a dos personas adultas, un hombre y una mujer que llevan agarrados de la mano a una pequeña niña mientras se dirigen a una puesta de sol, no se les ven los rostros pero la pintura estaba tan bien hecha que denotaba una alegría sin igual, in trabajo, que reflejaba el sentimiento y la emoción dominante sin tener que mostrar algo en especifico

-???: Es tan hermosa la pintura, que casi es una pena el que te vaya a robar

Decía para sí misma mientras descolgaba la pintura y con cautela se la llevaba lejos del mostrador, ya estaba por terminar de dar su discurso nuestra querida Palette así que se dirigió a la parte trasera

Reportera: Y así es como concluyen las palabras de esta grande de la pintura sobre el papel, en estos momentos continuaremos con el reporte desde dentro del museo exhibiendo su nueva obra de arte

De repente cientos y cientos de personas comenzaban a entrar, Palette como era de esperarse entro primera, así que pudo ver a una chica llevándose a lo lejos algo que parecía un cuadro

-Palette: ¡¿Uh?! HEY TÚ

-???: !!!

Grito a la ladrona pero simplemente sirvió para ahuyentarla no para detenerle el paso

-???: (pensamiento: ¡será mejor que me vaya de aquí!)

Palette: ¡DETENTE! ¡ALTO LADRONA!

Sin pensarlo dos veces persiguió a la ladrona de arte por media ciudad, dejando a los espectadores esperando, no paso mucho tiempo hasta que la persecución les llevo hasta un cementerio en el cual nuestra pilla se tropezó con una roca soltando la pintura dejándola caer entre dos tumbas

-Palette: (agitada pues no fue corto el recorrido por conseguir nuevamente su pintura) d-devuélveme mi pintura, n-no tienes derecho a robarte el esfuerzo de los demás…¿uh?...¿eres tú!

-???: (de igual forma agitada pues correr con un cuadro no es lo más cómodo que se diga) no tengo ese derecho, p-pero tengo derecho a probar más de dos alimentos a la vez…espera, ¡¿t-tu eres esa afamada artista?!

-Palette: ¿Qué haces con mi cuadro?

-???: Solamente quería comer algo, y esta parecía una oportunidad perfecta para poder tener algo de dinero entre mis manos, ¡s-solo quería por fin probar algo decente! Algo más que no fuera, pan duro y agua de las cañerías

-Palette: (guardaba silencio, pues las palabras eran duras de escuchar, y más si tu ladrón, se pone a llorar como si hubiese asesinado a alguien) tranquilízate

-???: ¡¿Lo siento si?! M-me arrepiento de lo que hice…s-solo quería probar algo diferente tan siquiera una vez en mi vida.

-Palette: ¿Cuál es tu nombre?

Lucy: ¿Uh?, L-Lucy Marta Smith

-Palette: Lucy, ¿a juzgar por tu nombre, no eres de por aquí verdad?

-Lucy: N-no, mis padres y yo somos inmigrantes de Inglaterra, que en busca de una mejor vida llegamos a esta capital, pero digamos que la suerte no nos sonrío, ellos me enseñaron lo básico para entender el francés

Palette: Lucy, ¿te interesaría tener una merienda después del evento de mi museo?

-Lucy: ¡¿EH?! Y-yo..ah-ah ¡¡C-claro, con mucho gusto señorita Palette!!

Palette sonrió pues descubrió que la ladrona cuyo nombre es Lucy, no era como los demás, ella es más respetable que cualquier ladrón de calle

-Lucy: simplemente déjeme devolverle el cuadro

-Palette: Gracias, que amable

Lucy fue a recoger el cuadro pero cuando movía este de entre las dos tumbas logro vislumbrar dos nombres bastante familiares

-Lucy:...papá…mamá

-Palette: ¿Uh?

-Lucy: (comenzaban a brotar lágrimas de su rostro al leer los nombres Brenda Marta Reinosa y William Smith Ramírez) ¡¡¡PAPÁ!!! ¡¡¡MAMÁ!!! (Grito al unísono mientras corría para abrazar a ambas tumbas repitiendo entre gritos ahogados papá, mamá) Palette: (no sabía que hacer pues veía que, su ladrona lloraba como si le hubieran sentenciado a muerte)

Pasaron las horas hasta que finalmente Lucy consiguió calmarse de su dolor y su angustia

-Palette: L-Lucy, y-yo

-Lucy: ¿p-podría pedirte un favor? (decía mientras calmaba el llanto poco a poco)

-Palette: claro, con mucho gusto

-Lucy: c-con respecto con lo de la merienda…

Pasadas unas horas enfrente de ambas tumbas había un pequeño mantel con una canasta llena de varios alimentos

-Palette: ¿segura que esto es lo que deseas?

-Lucy: ¡Así es!

-Palette: (le entrega una tarjeta a Lucy) si necesitas algo, no dudes en pedírmelo, s-si me permites

-Lucy: (agarraba la tarjeta y la guardaba en un bolsillo de su saco) ¡gracias! Cuente con ello jeje

-Palette: (sonriendo se despide de ella para regresar a su museo a desvelar al mundo su nueva pintura)

-Lucy: (se sienta enfrente de las tumbas) ¡papá, mamá tengo mucho que contarles! Jeje y ¡Land también!


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